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Una operación en los
primeros meses La
hipertrofia congénita
del píloro, también
conocida como estenosis
pilórica o estenosis
pilórica hipertrófica,
es una de las causas más
comunes por las que se
opera a un bebé en los
primeros seis meses de
la vida.
¿Qué es el píloro?
Quiero recordar que el
píloro
es la unión del estómago
con el intestino delgado.
La frecuencia de esta
enfermedad varía desde 1
en 250 a 1000 recién
nacidos, dependiendo de
la zona geográfica, pero
se ha visto que estas
cifras tienden a
incrementarse. En los
niños y en el primero..
Los niños son de 4 a 8
veces más afectados por
la enfermedad que las
niñas, es más frecuente
en el primogénito y
también en la raza
blanca, menos común en
los negros y rara en los
orientales. Cuando hay
antecedentes de la
enfermedad en los
padres, sus hijos tienen
mayor riesgo de
padecerla. Aunque se
desconoce con precisión
su causa, hay algunas
evidencias que sugieren
que es una condición
adquirida.
Algunas novedades en
cuanto a sospecha de
causa.
Recientemente, han
salido algunos trabajos
donde se asocia la
estenosis pilórica
a la administración del
antibiótico llamado
eritromicina
en los recién nacidos..
Los autores de este
estudio concluyeron que
definitivamente la
eritromicina
puede tener que ver en
la causa de la
hipertrofia pilórica
en estos casos.
¿Cómo se manifiesta y
cuando se debe sospechar?
Las manifestaciones de
la enfermedad comienzan
aproximadamente a las 3
semanas de vida, pero
pueden ocurrir en
cualquier momento desde
el nacimiento hasta los
5 meses de edad. En el
inicio se manifiesta
como regurgitación de
alimento que aumenta
hasta convertirse en
vómito que no tiene
contenido biliar y que,
característicamente, es
en forma de proyectil,
esto es, que se expulsa
con fuerza. Estos
vómitos llevan al niño a
la deshidratación, pues
se pierden sales y
electrolitos como el
cloro y el potasio;
después de vomitar, el
bebé se ve hambriento y
ávido de succionar. Al
explorar al niño, le
palpamos la llamada “oliva
pilórica”,
que es una pequeña masa
en el abdomen superior y
que se presenta en casi
el 90% de los casos.
Debemos explorar al bebé
cuando se encuentra
calmado para relajar el
abdomen y poder palpar
con facilidad la oliva,
si es que se presenta.
El palpar la masa u
oliva pilórica es
confirmativo del
diagnóstico.
Cuidado con confundir
con otras causas. Hay
que recordar que existen
otras causas de vómitos
en estas edades como la
enfermedad por reflujo,
la
hernia hiatal
y la
acalacia
entre otras.
Ayuda del laboratorio.
Cuando el diagnóstico es
muy sospechoso de
estenosis pilórica,
pero no logramos palpar
la
oliva pilórica,
usamos los estudios por
imagen. Tradicionalmente,
la serie
gastro duodenal
con medio de contraste
era el estudio inicial,
sin embargo actualmente,
la ultrasonografía es el
estudio de elección. El
ultrasonido nos
demuestra un
engrosamiento del
músculo pilórico de más
de 4 Mm. y una longitud
mayor de 16 Mm.
¿Cuál
es el tratamiento en
definitiva?
Una vez diagnosticado el
problema hay que
hospitalizar al bebé
para corregir su estado
de hidratación y
llevarlo a cirugía en
buenas condiciones.
El tratamiento
quirúrgico
– que se llama
pilorotomía,
y se puede llevar a cabo
tanto por cirugía
laparoscópica como por
medio de una incisión
transversal pequeña– de
inmediato cura la
obstrucción del estómago
y el pronóstico después
de la cirugía es
excelente, pero el éxito
depende en gran parte de
un diagnóstico oportuno
para no permitir que el
niño se llegue a
deshidratar, lo cual
pone en peligro su vida.
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