|
 
El
reflujo
gastroesofágico
(RGE) es hoy considerado
normal en todos los
lactantes, siendo
patológico únicamente
cuando la frecuencia de
los episodios de reflujo
está aumentada en
comparación con los
niños asintomáticos y da
lugar a dificultad para
la ganancia adecuada de
peso u otros síntomas.
Los síntomas clínicos
principales son la
presencia de vómitos, la
esofagitis
y los síntomas
respiratorios.
Los vómitos son el
síntoma más común en los
lactantes que presentan
RGE. Puede producirse en
cualquier momento del
día o la noche y se
caracteriza por
realizarse sin esfuerzo.
Se frecuencia e
intensidad pueden ser la
causa de una inadecuada
ganancia de peso y puede
provocar problemas
psicosociales. Cuando
son frecuentes (patológicos)
causan
esofagitis
por lo que el lactante
se mostrará irritable,
con alteración de los
ciclos del sueño, y
rechazo del alimento por
dolor retroesternal
durante la ingesta (pirosis
característica de los
niños mayores y adultos).
Esta inflamación del
esófago puede ser causa
de estenosis en el mismo,
e incluso de la
formación de úlceras con
potencial de
malignización(úlcera
de Barret).
Los síntomas
respiratorios son
secundarios a la
aspiración del alimento
regurgitado o vomitado
dando lugar a neumonías
de repetición, asma e
incluso apneas (pausas
respiratorias).
Otros síntomas menos
graves incluyen hipo
frecuente e incómodo,
tos, ronquido,
opistótonos, movimientos
distónicos, hipotonía, y
menos frecuente, retraso
motor, convulsiones y
arritmias.
Con la sospecha clínica
puede solicitarse un
estudio radiológico con
contraste de esófago,
estómago y duodeno, pero
el resultado no se
considera definitivo.
Más útiles son la
esofagoscopia y la
monitorización del pH
esofágico que nos
indican la severidad y
el riesgo del reflujo.
Cuando fracasa el
tratamiento médico está
indicado el
tratamiento
quirúrgico
que en nuestros días
debe realizarse como
primera elección por vía
laparoscópica por sus
numerosas ventajas:
menos secuelas, mejor
visión de la zona a
reparar, menor estancia
hospitalaria, menor
índice de complicaciones,
etc. Las complicaciones
postquirúrgicas son poco
frecuentes e incluyen la
recidiva del RGE (menos
del 2% de los niños
intervenidos), la
aparición de diarreas
transitorias por
traumatismo sobre el
nervio vago y la
dificultad para el
vómito que desaparece
espontáneamente.
regresar
|